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Con galletitas, leche y agua
de nieve, sobrevivieron durante cinco días los nueve pasajeros
de la avioneta que cayó el sábado en la Cordillera chilena y
fueron recatados ayer, tras cinco días de intensa búsqueda. En
sus primeras declaraciones, los sobrevivientes destacaron la
destreza y la valentía del piloto, quien murió dos días
después del aterrizaje.
"Se trataron de cuidar entre los nueve, compartieron lo poco
que tenían y trataron de no perder la fe y la buena
disposición. Estaban firmemente convencidos que se estaban
haciendo todos los movimientos posibles para rescatarlos",
contó la gobernadora de la región de Aysén, Silvia Moreno. Y
agregó: "Creo que esa fe y esa tranquilidad que tuvieron les
permitió mantenerse tranquilos".
Miguel Almonacid, uno de los sobrevivientes, declaró que antes
de morir, el piloto les dio instrucciones para que racionaran
el combustible y los demás recursos, y los instruyó acerca del
lugar donde se encontraban, para que pudieran salir con vida.
Además, dijo que la comida con la que se alimentaron estaba
entre las pertenencias del piloto.
La avioneta, un Cessna 208 Caravan, apareció ayer en una zona
de difícil acceso, ubicada a 15 kilómetros de la localidad de
La Junta, en la región de Aysén. Los sobrevivientes fueron
cargados uno por uno en un helicóptero de la Fuerza Aérea y
luego trasladados a Puerto Montt, donde los esperaban sus
familiares.
Cuatro de ellos fueron internados en la Clínica Puerto Montt.
"Dos ya fueron dados de alta. Otro tiene lesiones de poca
consideración y va a ser dado de alta hoy o mañana. El cuarto
paciente tiene un traumatismo grave en una pierna y una
fractura en la pierna derecha", contó el director de ese
hospital, Rodolfo Molina, en diálogo con Clarín.com.
Además, Molina aseguró que los sobrevivientes "durmieron muy
poco, tomaban agua, comían algunas galletas y leche en polvo"
y que "por el frío y el hambre prácticamente no dormían".
"Veían que los aviones pasaban cerca, esa fue su principal
angustia", relató.
El piloto, con una reconocida trayectoria (16 mil horas de
vuelo), realizó un aterrizaje de emergencia. Se especula que
utilizó la copa de los árboles para amortiguar el impacto,
según declaró el ministro del Interior del Chile, Felipe
Harboe. Su cuerpo permanece en el lugar, aunque sería
rescatado hoy si mejoran las condiciones del clima.
"Cuando ya se estaban los comandos preparando para sacar al
piloto, las condiciones climáticas no permitieron que el
helicóptero continuara en la zona y tuvo que abandonarla",
declaró a radio Cooperativa el jefe de Estado mayor de la
Tercera Brigada Aérea, Jorge Gebauer.
La avioneta había salido el sábado desde Puerto Montt y se
dirigía a la localidad de La Junta, pero debió utilizar una
ruta alternativa a raíz de la erupción del volcán Chaitén.
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