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RAWSON.- Las lluvias de ayer
y una tenue nevada caída hoy llevaron alivio a los pobladores
de Esquel, ya que permitió despejar en gran medida la ceniza
volcánica suspendida en la atmósfera y ayudó a limpiar calles
y casas.
Las lluvias cayeron durante varias horas en una amplia zona
del noroeste de Chubut, abarcando a Esquel, Trevelin, Lago
Puelo, Río Senguer, entre otras localidades, además del Parque
Nacional Los Alerces.
El agua permitió quitar la ceniza en suspensión y limpiar
calles, casas e incluso la vegetación que hasta ahora aparecía
de color gris a causa de la ceniza.
La región noroeste de Chubut ha sido la más afectada por la
erupción del volcán Chaitén, situado en Chile, que obligó en
ese país a evacuar dos localidades. El fenómeno comenzó el
pasado 2 de mayo y tuvo un pico de emanaciones cuatro días
después, para estabilizarse más tarde con una columna
constante de cenizas.
Situación estable. El Comité Operativo de Emergencias que
funciona a raíz de la erupción del Chaitén informó que
nuevamente recibió datos de la Oficina Nacional de Emergencia
del Ministerio del Interior (ONEMI) de Santiago de Chile, que
indicó que la situación del volcán era "estable", aunque no
podía observarse la emisión de cenizas por la alta nubosidad
que había en la zona, informó el periódico Páginas del Sur.
Por otra parte, los estudios diarios realizados en el agua de
consumo humano en esa región volvieron a determinar que es
apta.
Laboratorios locales también estudiaron cursos de agua
naturales y en todos los casos los valores de los distintos
componentes eran inferiores a los máximos establecidos en las
normas de calidad del agua.
Por otra parte, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) dijo
que en Esquel y sus zonas aledañas el cielo permanecerá
nublado durante la jornada con "probabilidad de lluvias y
nevadas, probable reducción de la visibilidad por ceniza
volcánica", ya que los vientos serán "regulares del sector
oeste", que es la dirección que arroja la ceniza hacia la
Argentina.
Bajo el agua. Un 90 por ciento de la ciudad chilena de Chaitén
está hoy bajo el agua por fuertes lluvias que provocaron el
desborde de ríos.
La castigada ciudad, asolada tras la violenta erupción del
volcán homónimo que obligó a la evacuación de sus más de 4000
habitantes el 2 de mayo, enfrentó una intensa lluvia.
La nueva crisis, que ya obligó a evacuar a 7000 lugareños, fue
motivada por los 120 centímetros de agua que cayeron en la
zona, informó el intendente de la región de Los Lagos, Sergio
Galilea.
Las precipitaciones aumentaron el caudal del río Chaitén,
también conocido como Blanco, cuyo curso estaba interrumpido
por cerros de cenizas que bloquearon el curso de las aguas.
La situación complica aún más la posibilidad de repoblar el
pueblo. Incluso previo a la inundación, el gobierno había
prohibido el reingreso de los lugareños a la zona, debido a
los riesgos latentes.
El ministro de Defensa, José Goñi, además dijo que es probable
que la zona nunca más vuelva a ser habitada, debido a su
cercanía con el macizo que despertó tras nueve milenios de
inactividad.
"Es imposible decir hoy día si Chaitén va a ser ocupado
nuevamente o no. Tenemos que estar atentos a la acción del
volcán y a los estudios que están haciendo los científicos",
sostuvo.
Goñi anticipó que mientras impere la prohibición las familias
desplazadas recibirán apoyos económicos del gobierno de hasta
2200 dólares mensuales.

Agencias DyN, ANSA, EFE Y DPA
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