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SANTIAGO DE CHILE (AP/DPA).-
El volcán Llaima, tras un período de menor actividad desde que
entró en erupción, intensificó la expulsión de lava, ceniza y
humo en la madrugada del jueves, informó la Oficina Nacional
de Emergencia, Onemi.
Un informe de ese organismo estatal consignó que durante la
madrugada de ayer se iniciaron explosiones en el cráter del
volcán de 3.125 metros, situado a unos 700 kilómetros al sur
de esta capital y a la altura de Neuquén (paso Pino Hachado).
Los flujos de salida de lava aumentaron de uno a tres y la
expulsión de material piroclástico (ceniza y humo) se eleva a
unos 500 metros. Onemi informó que durante la madrugada se
registró también la caída de ceniza sobre el pequeño poblado
de Melipeuco, situado a unos 20km. del Llaima.
Comandos policiales y militares comenzaron ayer una nueva
evacuación de comunidades cercanas al volcán. El macizo está
ubicado en el interior del Parque Nacional Conguillio y ante
la persistencia de la crisis, las autoridades también
mantuvieron la prohibición al ingreso de turistas, los que
suman unos 4.000 en esta época.
La Intendenta (gobernadora) regional, Nora Barrientos, informó
que se amplió la alerta roja de seis a ocho localidades de la
zona por la posibilidad de que recrudezcan aun más las
explosiones. Algunas de ellas son: El Danubio, Santa Ana,
Caupolicán, Los Lleuques y Bellavista Bajo.
``Si bien a esta hora existe un decrecimiento de la energía
eruptiva del Llaima, en relación a la registrada en la
madrugada, la medida se adopta ante la eventualidad que vuelva
ésta a incrementarse'', dijo un comunicado de la Onemi.
El vulcanólogo Juan Cayupi, de Onemi, informó que decenas de
personas serán evacuadas voluntariamente. El mayor peligro se
cierne sobre Cherquenco, un poblado de 2.500 personas, por la
posibilidad de que la lava provoque deshielos y un alud. La
semana anterior, cuando se declaró la alerta roja en seis
localidades, fueron evacuadas 49 personas que permanecían en
las cercanías del volcán, principalmente de un centro invernal
situado en las laderas del Llaima y otras 40 de aldeas
cercanas.
La crisis volcánica es monitoreada en terreno por personal del
Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomín), que no
avizora una pronta normalización de la actividad eruptiva.
El Llaima es uno de las decenas de volcanes activos de Chile
con mayor acción eruptiva. A comienzos de enero y por dos
semanas estuvo también en actividad.
Otro de los volcanes activos es el Chaitén, que el 2 de mayo
inició su actividad eruptiva, que destruyó gran parte del
pueblo del mismo nombre.
Chaitén, de casi 5.000 habitantes, fue evacuado, y una enorme
nube de cenizas cubrió en un momento gran parte del territorio
argentino, obligando por unos días a la suspensión de vuelos
en la zona en ambos países. |