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Presidio perpetuo simple, es decir 20 años de cárcel sin
beneficios, le tiraron ayer al médico Renato Washington
Zenteno Araya por violar y abusar sexualmente de sus
pacientes, mientras se encontraban sedadas para la
realización de exámenes, en su consulta de avenida
Valparaíso 425, en Viña del Mar.
El gastroenterólogo, de 56 años y con 30 de experiencia
profesional, se encontraba acusado por el Ministerio
Público por la violación de dos mujeres y abusar de otras
cuatro. El Segundo Tribunal de Juicio Oral de Viña del Mar
lo absolvió de un solo abuso.
LAPIDARIO
Nunca más podrá ejercer la profesión y recién en 2027
podrá optar a un beneficio carcelario.
En el juicio que duró dos semanas, se estableció que el
galeno de la Universidad de Chile atacó a sus pacientes
entre 2005 y 2007. La fiscal Vivian Quiñones logró
acreditar que Zenteno después de examinar a sus pacientes
siempre les recomendaba una endoscopía inmediata.
Tras el falso diagnóstico, les inyectaba una alta dosis de
anestesia a las víctimas y buenas noches los pastores.
El medicamento Dormonid dejaba a las mujeres sedadas,
inmóviles y sin conocimiento, estado que el doc
aprovechaba para besarlas, tocarlas y violarlas.
El condenado tiene 6 hijos en dos matrimonios.
Los ataques sexuales del doctor Renato Zenteno causaron
impacto en Viña del Mar, pues era uno de los galenos más
reconocidos de la Quinto Región. La misma impresión
provocó en el tribunal el alegato de apertura de la fiscal
Quiñones, quien leyó parte del juramento que hacen los
médicos cuando se titulan.
"Estableceré el régimen de los enfermos de la manera que
le sea más provechosa, según sean mis facultades y mi
entender, y me abstendré de cometer todo mal y toda
injusticia. Pasaré mi vida y ejerceré mi profesión con
inocencia y pureza, en cualquier casa que yo entre lo haré
por utilidad de los enfermos, me abstendré de toda falta
voluntaria y toda acción injuriosa, corruptora y de
seducción".
De esa forma la fiscal viñamarina demostró a los jueces
que el médico hizo un lulo con su juramento, pues en el
ejercicio de su profesión se dedicó a violar y abusar de
mujeres de entre 30 y 65 años.
Para cometer las cochinadas el doc Zenteno se encargaba de
que las pacientes fueran solas a su consulta y también
averiguaba quién y a qué hora las pasaban a buscar. Con
esos resguardos daba curso a sus vejámenes.
Algunas de sus víctimas relataron en el juicio que el
gastroenterólogo abusó de ellas hasta 4 veces en una sola
tarde, siempre en la consulta ubicada en el departamento E
del cuarto piso del céntrico edificio viñamarino.
"ERA IMPOSIBLE BATALLAR CONTRA LOS EFECTOS DE LA
ANESTESIA..."
Tras luchar contra su propia vergüenza, las pacientes
afectadas se animaron a denunciar al doctor Zenteno. Los
escalofriantes relatos que las víctimas entregaron a la
Policía de Investigaciones y a la Fiscalía de Viña del Mar
fueron claves para hundir al gastroenterólogo violador,
quien se encuentra preso desde el año pasado.
Durante la investigación, la paciente S.M.L. recordó la
terrorífica experiencia que vivió en la consulta del
médico. "No me acuerdo de nada hasta que desperté. Estaba
somnolienta, aletargada y sin fuerzas, pero sentí que el
doctor tenía su pene dentro de mi boca. Traté de correrme,
pero no pude defenderme. Era imposible batallar contra los
efectos de la anestesia", contó la mujer.
"Él (Zenteno) me decía 'chúpalo', pero yo ni siquiera
podía decir nada. Luego me quedé nuevamente dormida y
cuando volvía a despertar sentía que él me acariciaba la
vagina por debajo del calzón", agregó la mujer.
P.A.M. también contó a la policía civil el ataque que
sufrió el 14 de febrero de 2006.
"(Zenteno) descubrió mis pechos y me hizo tocaciones
bruscas y rápidas. También me abrió los pantalones y me
introdujo el pene en el sector genital", declaró la
víctima.
Sobre el mismo ultraje, la mujer añadió que "me abrió la
blusa y comenzó a tocarme los senos de un lado para el
otro. Después que me bajó el cierre del pantalón me metió
la mano y también empezó a tocarme al lado de la ingle".
Una tercera víctima del médico, E.V.O., recordó que en
octubre de 2006 y bajo los efectos de somníferos, el doc
le preguntó "¿quieres chuparlo?, ¿te gusta chuparlo?",
mientras él sacaba su pene.
"Lo puso al lado de mi boca y yo trataba de moverme, pero
no podía evitar que hiciera esas cosas por el sedante.
Afortunadamente justo tocaron el timbre y él tuvo que ir a
abrir la puerta de la consulta", recordó.
ABOGADO DEFENSOR ACUSA A LOS JUECES DE "HOSTIGAMIENTO"
Los abogados particulares que presentó el médico siempre
cuestionaron los testimonios de las víctimas, ya que,
según ellos, cuando fueron atacadas estaban inconscientes
o se demoraron más de un año en denunciar los ultrajes.
"Sigo creyendo fielmente en la inocencia de mi
representado, tanto así que estoy realizando una asesoría
legal gratuita, pues durante este proceso mi cliente no ha
podido solventarse económicamente", dijo el abogado Homero
Caldera, quien, junto a su colega Cristóbal Yanques,
intentó defender lo indefendible.
El gastroenterólogo ya tenía antecedentes penales por los
mismos delitos sexuales. En el antiguo sistema de justicia
registra dos condenas de 541 días cada una, por violación
y abusos.
Tras la lectura de sentencia, en la que estuvo presente la
esposa del médico, el abogado Caldera acusó a los jueces
de "hostigamiento" y anunció que recurrirá a la Corte de
Apelaciones de Valparaíso para anular el proceso. |